top of page

CREATIVIDAD EN EL PROCESO

Tareas creativas en el proceso de comunicación (estética)



La lectura literaria se convierte en fuente de creatividad que complementa el otro uso más instrumental, compartido por todas las áreas, esto es, como fuente de acceso al conocimiento. Una visión transversal en la que se basa el Plan Lector del Centro.


Desde la lectura de los textos literarios (El silbido del arquero y El rostro de la sombra), se busca como objetivos el mero placer de leer, el enriquecimiento personal, el descubrimiento de la expresión estética y la reflexión lingüística que nace de la indagación desde la palabra tomando la entrada en el DRAE como una práctica que, por repetida, debe convertirse en hábito saludable para todos.





El knolling literario, como combinación estética donde la palabra ubica los objetos que la cámara fija en la retina sin obviar la elaboración cuidada del párrafo en el discurso y la actitud crítica para extrapolar objetos e ideas al contexto vital real; el fanzine y el glosario, como estrategias transversales de refuerzo en la fijación de conocimientos básicos y en la ampliación del léxico cuyo dominio está al servicio del pensamiento y del lenguaje, dos caras de la misma moneda. Estrategias con soportes gráficos (analógicos o digitales) cuya eficiencia, una vez más sin cortapisas, está en manos del interés, de la curiosidad y el deseo por aprender y por hacer del código diverso (icónico, verbal...) un recurso, además, para la argumentación en torno a la visión de la vida como dicotomía o elección entre lo imprescindible, inevitable, innecesario, el lujo, los melindres, las sofisticaciones... Estrategias que encajan, con perfil competencial, en el marco de la evaluación formativa y la atención a la diversidad, así como en la didáctica del error. Para todo lo cual, como no dejo de reivindicar, se necesita tiempo de desarrollo y de réplica, por lo que se insiste en la necesidad de reducir la ratio.






Emilia Morote.

Entradas destacadas

Archivo

bottom of page